Es un lugar espectacular, alojado en plena selva, con la playa virgen más maravillosa del Caribe! Una experiencia sin comparación alguna. Las habitaciones son preciosas, el trato inmejorable y muy cariñoso. Recomiendo la excursión al poblado de Yorkin, te dejas un trocito de corazón en ese rincón de la selva Costaricense. más
