Tras una corta subida rodeando la enorme roca por una escalera tallada y protegida, una especie de 'ferrata' muy facil, llegas a una espectacular pasarela de piedra que termina en una magnífico balcón sobre el valle y la cordillera enfrente. Si tienes la suerte de que no haya mucha gente puedes tener un muy buen momento.
