Es un sitio verdaderamente encantador, de mucha paz y tranquilidad. La experiencia de que una mariposa se pose en nuestras manos es única, el bello pozo con las carpas comelonas es tranquilizador y relajante. Mi hija no quería salir de allí, es que para ella fue un sueño hecho realidad... Realmente recomiendo visitarlo y no dejar pasar esta grata experiencia....
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