La segunda vez que la visitaba. La primera vez entramos gratis durante una ceremonia. La segunda subimos a la torre de la Catedral. Subimos gracias a la entrada que nos regaló una pareja de americanos. Aunque después de llegar arriba entendimos que ellos regalaran la entrada. Sin aliento. Los escalones son interminables. Subir si no estás en forma es un...
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