Me dió la impresión de que desde que llegas con el tren amarillo (vaya dejadez) a Villefranche es todo negocio mas que turismo. El Fort lo encontré dejado con lugares donde se acumulan los trastos , pabellones hundidos y encima han construido una cocina para aprovechar que se visita, como una parte mas del castillo y ello sería inconcebible por...
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