Este cementerio judío es muy pequeñito, pero para mí fue especial encontrarlo.
Es el primero que pisé de este tipo, y tiene muchísimo encanto. Parece estar un poco abandonado, ya que las hiedras crecen por doquier, y hay muchas lápidas (excepto la de gente interesante), que están rotas y muy sucias....
Pero merece la pena la visita, es muy solitario...
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