Este pequeño castillo es encantador, de un blanco inmaculado. Está en un llano de la hermosa isla de los pavos reales, en Grunewald.
He de decir que aunque me gustó, me quedñe con las ganas de visitarlo, ya que estaba cerrado. Realmente no sé si estará abierto a las visitas, ya que desde las ventanas no se veía nada que...
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