una de las calles que más me gustan de Granada,y resulta que es imposible tomarte una cerveza en una terraza tranquilamente,ya que en lo que dura una caña,pasan 2 cantando con la guitarra,8 vendiendo cupones de todo tipo de organizaciones,además que su formación comercial debe ser la misma,porque no admiten el primer "no,gracias",como un "NO",te acosan,te presionan,y estás deseando levantarte...
Más
