Antes que nada, decir que los camareros que nos encontramos, un chico calvete y una chica joven, fueron muy majos. La música está bien y tienen cervezas de importación, lo cual siempre me gusta.
Pero no volveremos por culpa del dueño.
Primero le echó una bronca brutal a la camarera delante de los clientes, dejándola hecha polvo. Algo más tarde...
Más

