Te recomiendo comer en La Rebotica, junto a la iglesia, donde todo está exquisito, el ambiente tiene encanto y el trato también. Visitar las bodegas Ignacio Marín y el Museo del Vino. No te pierdas los pueblos de alrededor (en Almonacid existen todavía montes con bodegas escavadas, un vino premiado internacionalmente por su sistema de solaneras, y el famoso restaurante...
Más