Merece la pena ir hasta esa punta de la isla solamente ver el Faro de la Mola. Un faro increíble que muestra a su alrededor el mar que nunca se termina. Un acantilado de impresión, unos prados por donde relajar la mente, y un mercado artesanal cerca que, si tenéis la suerte de acertar el día, os garantizo que disfrutaréis...
Más