Dos cosas me han gustado en esta visita a Santiago de Compostela una ver la catedral de noche , iluminada, que como nunca habia dormido allí era la primera vez que la veía y dos : subir a las cubiertas,merece la pena los 100 incomodos escalones.......lo recomiendo, se obtiene una visión muy distinta , a mi modo de ver estupenda
Más