Conozco la soleá desde que estaba en la cera de enfrente, en total hace más de veinte años, siempre que he viajado fuera, mi punto de retorno era ese. He añorado muchas veces este sitio en los 8 años que viví en el extranjero. Muchas veces se siente el duende como recorre tus venas, te inunda, te embriaga, te envuelve...
Más

