Salimos en barco desde el puerto de Nápoles.
Al acercarnos comenzamos a disfrutar la maravilla que nos espera este día.
Llegamos y se presentan ante nuestros ojos infinidad de yates amarrados en el puerto.
Hay tres formas de subir, el funicular, el taxi y si el estado físico lo permite, hacerlo caminando ( lo aconsejo).
Toda la isla es un...
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