La atracción nº1 de Capri. Conviene ir por la mañana, y con mar calmo. Es un milagro de la naturaleza que encanta a todo aquel que lo visita. Es necesario subirse a los botes a remos, ya que el arco es muy pequeño. Una vez adentro, todo se vuelve oscuro salvo el agua que parece iluminada desde abajo. Todo natural.
