Uno de esos lugares que quizá uno jamás pensó conocer. Desde mi elegida Via Veneto (stazione BARBERINI) de la mano de Federico FELLINI, o desde cualquier otra del metro de Roma se llega a la de via Tuscolana. Una invitación a sumergirse en los sueños de generaciones. El recorrido es breve pero intenso. Conmociona particularmente (a muchos hasta las lágrimas)...
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