Después del verdadero empacho de arte que es Vaticano, vamos a un pequeño palacio con 5 salas y una escalera impresionante. Situado a las puertas del Trastévere, fue el comienzo de un maravilloso día.
En un remanso de paz, pudimos admirar con toda la tranquilidad del mundo estos frescos maravilloso. Lo que más me gustó fue la Logia de Eros...
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