Llegamos a Portofino hacia el final de un crucero. Caminamos hasta el carril muy empinada y sinuosa para esta plena pequeña iglesia que fue destruida durante la Segunda Guerra Mundial y reconstruido a ser la misma que la original. Las flores del cementerio eran encantadores y la escalada valió la pena ver el precioso puerto natural de Portofino desde arriba....
Más