Ya la subida hasta la plataforma giratoria impresiona y mucho, el ascensor nada, pero en aquellas ecaleras pareces estar al borde del precipicio...
Una vez arriba las vistas de Rotterdam son geniales, gira 360º y lo ves todo parece que desde el cielo. Como anécdota contar que, una vez arriba, de repente cuatro gotas y... gran tormenta con parato eléctrico.......
Más