Me encanta este lugar, lo he visitado dos veces y en ambas me ha impresionado (aunque reconozco que la primera más). Las vistas, la puesta de sol, el viento, el acantilado... es precioso. Eso sí, no hay mucho más que hacer que verlo, bueno, unos puestecillos para turistas.
Es imprescindible llevar calzado cómodo para caminar por las rocas y poder...
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