Me tocó visitar el Rathaus de tarde-noche, por lo que lo ví completamente iluminado y es bellisimo.
Como estuve en Viena en invierno, tuve la suerte de encontrar una pista de patinaje sobre hielo enfrente del edificio, donde te alquilaban los patines por unos pocos euros y pudimos disfrutar de la pista y de un circuito perfectamente armado en el...
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