Desde lo alto del Monte Baldo se disfruta de una bella vista del Lago Di Garda, Malcesine y los pueblitos cercanos. En abril hacia mucho frio, pero con un buen abrigo lo pasamos riquisimo. El teleferico es muy moderno y se disfruta mucho el viaje por la buena visibilidad desde las cabinas, aunque su personal nos es nada amable.
