Ragusa Ibla merece pasar una noche en ella, porque es preciosa de noche. El Duomo de noche es tan bonito como de día o más. Es bonito por su ubicación, por su escalinata, por su reja, tanto o más que por su arquitectura o su interior. No olvides tomarte un helado en Gelati Divini en la misma plaza del Duomo-
