Habíamos leido que era muy divertido y me pareció una buena opción para conocer Praga por encima el primer dia y luego hacer la ruta a pie con más pausa.
Nos atendió una chica encantadora que nos explicó que lo más importante era dejar una distancia de seguridad con la pared, y bajar los bordillos poniéndote completamente paralela a ellos...
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