Situada en las callejuelas cerca del Puente de San Carlos, es una de las cervecerías más tradicionales y populares de Praga. Siempre a tope, siempre compartiendo mesa, no hay nunca sitio, mucho ruido, mucho humo (se permite fumar), ruidosa, pero las tapas y la cerveza DEBEN DE SER MUY BUENAS, TODAVIA NO HE PODIDO SENTARME, a pesar de las veces...
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