El castillo de Bled resulta visita obligada cuando visitas el lago. El castillo en sí no vale mucho (en España tenemos castillos maravillosos) pero la vista es inigualable. No hay nada en un día soleado como subir al Castillo, sentarse en su bar-terraza y admirar las vistas. Las salas del castillo son normalitas y no resultan imprescindibles. La exposición está...
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