Sólo teníamos una tarde para recorrer Budapest y no podíamos fallar. Andràs nos lo organizó todo al minuto, perfecto. Sin prisas recorrimos los principales lugares de interés, compartiendo con el guía y con el chofer (¡habla un perfecto castellano!) una charla culta y agradable sobre la ciudad, su historia y sus gentes. Alumnos y profesores de un instituto de Barcelona
