me encantó. Un gran paisaje y narraciones. Sin duda merece la pena. La única cosa realmente molesta, sobre el que no tienen ningún control, había muchos, ruidosas carreras motoras todo alrededor. Me ha impactado esto sería permitido en un prístino natural, de lo contrario tranquilo, ambiente. Recomiendo ir a alguien en un día laborable. Con suerte, menos las motoras.
Más