No sólo tuve la suerte de merodear por ésta tienda, además me encontré con el dueño Youssef...Me encantaba una vasija y fue una suerte regatear con él.
La tienda merece la pena de verdad. Tiene cosas preciosas, no sólo alfombras, también muebles, adornos, etc....Y los precios son ajustados.
COMPLETAMENTE RECOMENDABLE.
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