Las murallas cierran el entorno de un lugar simbólico para los marroquies, una inmensa explanada donde el rey alauita Mohamed V declara la independencia del país y que posteriormente será habilitada para su descanso eterno y el de sus descendientes. Es impresionante por su riqueza, sobriedad y solemnidad, y es obligada su visita. Vistas espectaculares.
