Estuvimos alojados un par de dias en el hotel. Cuando la primera noche nos decidimos a subir no nos dejaron entrar porque ibamos con chanclas (sandalias). Tampoco se admiten pantalones cortos.
Al dia siguiente volvimos a subir ya sin chanclas y las vistas son espectaculares. Las copas son caras, dos mojitos nos costaron unos 25 euros y hay demasiada gente,...
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