En "Ata Kutahya" es fácil sentirse en casa, al menos así nos sentimos mis padres y yo junto a Gündüz, la persona que nos atendió tan amablemente y sin prisa alguna. Es un lugar que yo recomendaría a mis amigos. La cerámica es preciosa y comprar en Arasta me resultó más cómodo que hacerlo en cualquier otro bazar. Cerámica de...
Más
