Afuera el caos total tránsito, gente que grita, bicicletas y motos por todos lados!! pero cuando uno entra en esta mezquita se respira una paz...una tranquilidad, una mística maravillosa.
Es increíble que en una ciudad tan alborotada uno pueda entrar en esta y otras mezquitas y alejarse de todo el ruido para descansar y respetar el rezo de los demás....
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