Probablemente el lugar religioso más bello de Mandalay junto con Shwenandaw Kyaung. Su pagoda dorada rodeada de un mar de estupas blancas y relucientes ante un cielo azul merece la pena ser visitada. Además no suele haber demasiada gente, y pasear por allí es bastante relajante. Pero aunque se conozca la lengua bamar no hay que intentar pararse a leer...
Más