Nos divertimos mucho visitar este museo; fue mucho mejor de lo que pensábamos al principio. Había muchas habitaciones para visitar y todos ellos eran interesantes, con cosas diferentes en cada uno de ellos. Nos gustó especialmente el falso espejo, las cámaras con que se podía ver un capricho y la tortura falsa. Hay muchos hechos a aprender y muchos trucos...
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