Siempre me había intrigado lo de las islas flotantes. Al llegar dan un explicación de cómo "hacen" sus islas y sus casas con la "totora" que crece en el lago Titicaca. Luego te ofrecen sus artesanías y es bueno comprar algo para cooperar. Tambien se puede dar un paseo cosrto en un bote de totora. Me gustó sobremanera.
Más