He vuelto después de 25 años para presenciar sin sorpresa y con tristeza la decadencia bochornosa de lo que fue un pueblo precioso y antiguo. La especulación turística ha hecho que aquel pueblecito de ensueño creciera, creciera y se multiplicara , para convertirse en una maraña de calles reconstruidas o simplemente nuevas, saturadas de tiendas que ofrecen los mismos productos...
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