Llegamos en Mhamid tarde en la tarde. Abdul nos recogió al final del pueblo y nos acompañó hasta el campamento. Los chicos nos servían té y nos hicieron la cena en un par de horas. Más tarde nos dormimos como bebés y nos despertamos temprano para nuestra aventura en el desierto. tres camellos, dos guías y tres de nosotros hicimos...
Más