Ver Bora-Bora desde el aire tiene su precio pero es un recuerdo imborrable. con 15 minutos es suficiente y si es un día soleado la paleta de colores es impresionante. No da ninguna impresión de vértigo sino una sensación de seguridad absoluta. La empresa muy seria y atenta, y el piloto muy amable. 100% recomendable!
