Estar en el piso 96 en la cima del mundo por decirlo así es una experiencia única, claro que bien acompañado de un trago. La vista de la ciudad es increíble y el restaurante/bar te otorga una visión de la misma de 360°. Si eres aficionado a la fotografía te puedes pasar un buen rato con este paisaje inigualable.
