La góndola es muy cómoda, el paseo muy placentero, lleno de detalles; nos asignaron un gondolero que se llamaba 'Salvatore'; claro, todos eran 'Giusepe', 'Italo', como para armonizar con el ambiente...ja-ja; además van cantando; pasas debajo de puentes y por plazuelas, todo artificial pero muy bonito......te la crees. Las fotos que te venden al final, muy bien tomadas.
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