Un maravilloso y antiguo Monasterio,donde habitan monjes benedictinos,que nos cuentan cosas de su vida.
Este Monasterio tiene una tienda donde compramos rosarios,estampitas de santos.
Lleva unas tres horas para verlo bien.
Está en pleno campo,muy bonito.
Hace mucho frío,ahí los pobres monjes se tienen que helar.
Por cierto,nuestra visita era guiada.
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