La sofisticadísima decoración que el artista Julian Schnabel ha proyectado en el Gramercy es una experiencia maravillosa que hace que merezca la pena hospedarse en él. De hecho, es el mayor valor del hotel, porque las habitaciones son bastante oscuras y el servicio mediano. Los restaurantes del hotel y su famosísimo Rose Bar, al que acuden los neoyorkinos màs distinguidos,...
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