Estuve en el castillo con dos niños pequeños que se lo pasaron muy bien. Pese a que no es un "castillo de Sant Jordi", con pocas habitaciones, poca decoración tiene muchas escaleras y terrazas con muy buenas vistas de Peñiscola. Les gusto la cocina, una sala con sillas, el audiovisual... creo que disfrutaron! No tiene facilidades para sillas de ruedas...
Más