Visitamos el mercado de Navidad en un día frío y tempestuoso, así que más de la mitad los puestos estaban cerrados. Una vez dicho esto, nos alojamos durante horas y lo pasamos de maravilla. El ambiente en la parte medieval del mercado es genial con música en vivo, comida y bebida trajes en abundancia y única, cocinadas en viejos hornos...
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