Estuvimos 6 noches, prácticamente para dormir porque era nuestra base a la hora de hacer excursiones por Normandía. La casa es divina, con una decoración muy cuidada. Está limpísima. Los anfitriones,Françoise en concreto, encantadores. El pequeño Matisse es monísimo también. Lástima que no supiéramos francés para haber compartido más. Como todo el mundo dice, los desayunos y las cenas excelentes....
Más
