Estuvimos el año pasado, y el sitio nos pareció maravilloso. El entorno es un prado verde magnífico, el recinto de la quinta está cuidadísimo, las habitaciones son cálidas en todos los sentidos y la atención espléndida (gracias Iñaki!). Todos los días reparten una hojita con las actividades que puedes hacer en un radio de 50 km, y te asesorarán sobre...
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