Habitaciones simples, camas regulares y sobre todo muy poca luz. A penas hay enchufes, para cargar los móviles tuvimos que desenchufar una lampara de la mesita de noche, lo que hace que estemos prácticamente en penumbra. El desayuno, incluido en la habitación, esta bien, zumo natural, cafe, tostadas o croissant.
Por la tarde nos atendió una chica majisima que fue...
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- Hotel Tamara Negreira
