lugar maravilloso, así que estaba lleno de historia y carácter. unos anfitriones maravillosos - Vincente y María Luisa. Se volcaron tal de nosotros. El desayuno es fantástico. Nos sentimos acogidos y tan como en casa. La casa era en la familia desde 1612, lo han restaurado con cuidado. El anfitrión era muy servicial- ¡incluso nos dio un ascenso gratis. Me...
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