Excelente en todo sentido.
Una posada llena de historia (allí se hospedó Isabel la Católica), renovada completamente y con muy buen gusto. La habitación en la que estuvimos es enorme, decorada como si estuviéramos en el siglo XV y con una cama gigante.
Juan Pedro nos atendió de maravilla, se nota que le pone muchas ganas y mucho cariño a...
Más
